Colombia realizó reformas para la implantación de un nuevo sistema penal acusatorio (SPA) a partir del 2005. Luego del primer año de aplicación en la capital, surgieron en Bógota percepciones negativas sobre el sistema y dudas sobre su incidencia en la seguridad ciudadana. A partir de entrevistas a actores del SPA y de un análisis preliminar de la eficiencia del sistema en relación con sus resultados y su impacto en la seguridad ciudadana se ha llegado a una propuesta preliminar de indicadores para enriquecer la capacidad de análisis sobre la acción de la justicia y su impacto en la seguridad ciudadana. Estos indicadores tienen que ver con el esclarecimiento de delitos, la reincidencia en ellos, la atención a las víctimas y la situación de subragados penales y conciliaciones. Igualmente se sustenta la importancia de apoyar operativamente el acceso a la justicia y el desarrollo del SPA desde la política distrital de seguridad ciudadana y convivencia.