El gobierno de Felipe Calderón ha dictado las medidas más severas en la historia reciente con relación a las transacciones bancarias relacionadas con dólares norteamericanos, por lo menos desde 1982 cuando se congelaron las cuentas en moneda americana. Ahora los bancos al realizar compra de dólares en efectivo o depósitos de clientes, pagos de créditos o de servicios, todo en dólares en efectivo, quedan obligados a reforzar "las medidas contra el lavado, incluyendo el conocimiento, notificación o monitoreo de clientes y de usuarios no clientes de los bancos y de sus transacciones cambiarias", según se dice en el texto distribuido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.